Qué necesito saber de ti antes de diseñar un Tattoo Concept

 

Cuando alguien me escribe para hacerse un Tattoo Concept, una de las primeras cosas que necesito entender no es qué tatuaje quiere.

Necesito entender qué quiere contar.

Porque cuando trabajo este tipo de proyectos, el punto de partida no suele ser una imagen cerrada. Puede ser una persona, una etapa de tu vida, una frase, una pérdida, un cambio, una relación, una canción, un lugar o incluso una sensación difícil de explicar.

Mi trabajo empieza precisamente ahí: en intentar traducir todo eso a una imagen.

Primero necesito conocer la historia

No hace falta que tengas pensado cómo debería ser el tatuaje.

De hecho, muchas veces prefiero que no vengas con una composición completamente cerrada.

Puedes decirme algo tan sencillo como:

“Quiero representar a mi familia”.

“Quiero tatuarme algo relacionado con una etapa que he cerrado”.

“Hay una frase que ha sido importante para mí, pero no quiero tatuármela literalmente”.

“Quiero llevar conmigo un recuerdo de mi abuela sin hacerme un retrato”.

A partir de ahí empezamos a construir.

Lo que necesito descubrir es qué parte de esa historia es realmente importante para ti.

Porque probablemente haya diez maneras distintas de representar una misma idea, pero no todas van a hablar de ti.

No necesito que sepas dibujarme lo que quieres

Esta parte me parece especialmente importante.

Cuando me cuentas una historia, no espero que tú encuentres la solución visual.

Para eso estoy yo.

No necesitas decidir qué símbolo representa cada cosa, cómo deben colocarse los elementos o cómo convertir una emoción en un dibujo.

Puedes traerme palabras, fotografías, objetos, fechas, recuerdos, referencias o simplemente explicarme algo.

Mi trabajo consiste en encontrar conexiones entre esos elementos y construir una propuesta que tenga sentido visualmente.

Las fotografías me cuentan mucho más de lo que parece

En algunos Tattoo Concept utilizo fotografías personales como punto de partida.

Y no necesariamente para reproducirlas.

Una foto familiar puede enseñarme una postura concreta. Una forma de cogerse de la mano. Un objeto que siempre estaba presente. Una prenda. Una flor del jardín de una casa. Una silueta reconocible.

A veces, el elemento más interesante de una fotografía está precisamente en algo que inicialmente parecía secundario.

Por eso, si tu proyecto parte de un recuerdo personal, prefiero que me enseñes varias imágenes aunque no tengas claro cuál podría convertirse en tatuaje.

También necesito saber qué NO quieres

Esto ayuda muchísimo.

Puedes no saber exactamente qué quieres y, sin embargo, tener clarísimo qué cosas no te representan.

Quizá no quieres flores.

Quizá no quieres fechas.

Quizá te gustan los tatuajes conceptuales pero no quieres que el significado resulte evidente para cualquiera que lo mire.

O justo al contrario: quieres que determinados elementos puedan reconocerse inmediatamente.

Toda esa información me ayuda a encontrar el lenguaje adecuado.

El significado no tiene que ser evidente para los demás

Una de las cosas que más me gustan del Tattoo Concept es que el tatuaje no necesita explicarse solo.

Puede existir una lectura estética para cualquier persona que lo vea y otra completamente diferente para quien lo lleva.

Un elemento aparentemente sencillo puede representar una persona concreta.

Una línea puede seguir un recorrido por una razón que solo tú conoces.

Una palabra puede estar parcialmente integrada en la composición.

Una flor puede no estar ahí porque te gusten las flores, sino porque estaba en un lugar determinado de tu historia.

No necesito que otra persona mire el tatuaje y comprenda inmediatamente todo lo que significa.

Necesito que tú sí sepas por qué cada cosa está ahí.

Después llega la parte de simplificar

Cuando me cuentas algo importante es normal que aparezcan muchísimos elementos.

Y uno de los trabajos más importantes del diseño consiste precisamente en decidir cuáles necesitamos.

Un tatuaje no mejora necesariamente porque consigamos introducir absolutamente todo.

A veces ocurre justo lo contrario.

Eliminar información puede hacer que el concepto sea mucho más potente.

Intento encontrar aquellos elementos que contienen la esencia de la historia y construir alrededor de ellos una composición limpia.

Especialmente cuando trabajo en línea fina, el espacio también forma parte del diseño.

La zona del cuerpo cambia completamente la composición

Una vez entiendo qué queremos contar, necesito saber dónde va a vivir ese tatuaje.

No diseño exactamente igual una pieza para un antebrazo que para unas costillas, una espalda, un hombro o una pierna.

La orientación, las proporciones y el recorrido visual cambian.

Por eso intento que el diseño no funcione únicamente como imagen sobre una pantalla.

Tiene que funcionar sobre tu cuerpo.

En determinados proyectos incluso puede tener sentido modificar ligeramente la composición cuando vemos cómo se adapta realmente a la anatomía.

Y también necesito saber aproximadamente cuánto quieres que ocupe

No hace falta que me digas una medida exacta en centímetros desde el primer mensaje.

Puedes decirme que lo imaginas pequeño, mediano o que quieres una pieza con bastante presencia.

Después veremos qué tamaño necesita realmente el diseño.

Hay conceptos que pueden simplificarse muchísimo y funcionar en pocos centímetros.

Otros necesitan algo más de espacio para que las líneas respiren y los diferentes elementos puedan leerse correctamente.

Prefiero adaptar el tamaño al diseño que intentar comprimir una composición hasta que pierda todo aquello que la hacía especial.

Las referencias sirven para entenderte, no para copiar

También puedes enviarme tatuajes que hayas visto en Pinterest, Instagram o cualquier otra plataforma.

Me sirven muchísimo.

Pero no necesariamente porque vayamos a hacer algo parecido.

Una referencia puede enseñarme que te gustan las composiciones verticales, que prefieres mucha piel libre, que te atrae determinado tipo de línea o que no quieres una pieza excesivamente figurativa.

Muchas veces varias referencias aparentemente diferentes comparten algo.

Encontrar ese denominador común también forma parte de entender qué estás buscando.

No necesito toda tu vida: necesito las piezas adecuadas

Tampoco tienes que escribir una autobiografía para encargarme un Tattoo Concept.

Mi intención no es convertir el proceso en un interrogatorio.

Necesito la información que tenga relación con aquello que quieres representar.

A veces serán cinco fotografías y una conversación.

Otras veces será una frase.

Y en algunos proyectos necesitaremos hablar un poco más hasta encontrar el punto desde el que empezar.

Cada historia pide un proceso diferente.

Del concepto al tatuaje

Cuando ya tengo toda esa información empiezo a trabajar en la parte que más me interesa: traducir lo intangible a algo visual.

Busco relaciones entre los elementos, elimino lo que sobra, pruebo composiciones y pienso cómo hacer que todo pueda convivir dentro de una misma pieza.

El resultado no pretende ser una colección de símbolos colocados uno al lado del otro.

Quiero que exista una composición.

Que tenga ritmo.

Que tenga aire.

Que funcione sobre el cuerpo.

Y que, aunque otra persona no conozca la historia completa, tú puedas mirar el tatuaje y reconocerla.

Para mí, ahí está precisamente la diferencia entre elegir un dibujo y construir un Tattoo Concept.

 

Preguntas frecuentes

¿Qué es exactamente un Tattoo Concept?

Es una forma de desarrollar un tatuaje partiendo de una historia, recuerdo, idea o concepto personal y traducirlo a una composición visual. El diseño se construye específicamente alrededor de aquello que quieres representar.

¿Tengo que saber qué quiero tatuarme antes de escribirte?

No. Puedes tener muy claro el significado y no saber cómo representarlo. Precisamente parte de mi trabajo consiste en encontrar una manera visual de hacerlo.

¿Puedo enviarte fotografías personales?

Sí. Fotografías, textos, objetos, dibujos, lugares o cualquier referencia relacionada con la historia pueden ayudarme durante el proceso creativo.

¿Puedo enviarte tatuajes de Pinterest como referencia?

Sí. Me sirven para entender qué estética, composiciones o tipos de línea te atraen. Las utilizo como referencia para conocer tus gustos, no como diseños para copiar.

¿Tengo que saber el tamaño exacto?

No. Puedes indicarme simplemente si lo imaginas pequeño, mediano o grande. El tamaño definitivo también dependerá de la cantidad de elementos y del detalle que necesite el diseño.

¿Dónde puedo hacerme un Tattoo Concept contigo?

Trabajo habitualmente en Purezas Tattoo, en Gandía, y también realizo fechas como artista invitada en otras ciudades. Puedes consultar mi agenda para ver las próximas localizaciones y disponibilidad.

 

Si tienes una historia pero todavía no sabes cómo convertirla en tatuaje, ese puede ser precisamente el punto de partida.

Cuéntame qué quieres representar. Puedes enviarme fotografías, palabras, recuerdos o referencias y explicarme qué hay detrás de ellas.

A partir de ahí podemos empezar a construir tu Tattoo Concept.

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